Categorías
Gente y Cultura

PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD EN ESPAÑA: CÁCERES

Escenario de luchas entre la nobleza medieval, que dejaron multitud de palacios y torres defensivas, Cáceres conserva desde la herencia romana hasta una vibrante actividad cultural actual. Continuamos nuestro recorrido por las Ciudades Patrimonio de la Humanidad en España

Ciudad antigüa

Los fanáticos de Juego de Tronos que tengan la suerte de pasear por Cáceres seguramente se encuentren con un escenario muy familiar. En concreto, con Desembarco del Rey –King’s Landing-, la capital de los siete reinos creados por George R. R. Martin. No es casualidad: la superproducción de HBO eligió para varias de sus escenas esta ciudad extremeña, que conserva a la perfección su esencia medieval y su carácter noble.

Cáceres ha sido durante siglos una ciudad de ruta comercial y centro político de la nobleza. De hecho, muchos de sus rincones fueron escenario de un verdadero juego de tronos en el siglo XV, cuando Isabel de Castilla y Juana la Beltraneja pugnaron por la corona castellana, que logró la Reina Católica. Una lucha entre poderosas facciones rivales que se refleja en la configuración de la ciudad, repleta de casas fortificadas, palacios y torres defensivas.

La UNESCO y Cáceres

Torre de Bujaco, uno de los emblemas de la ciudad. Foto: turismo.caceres.es

La ciudad vieja de Cáceres, uno de los conjuntos urbanos de la Edad Media y el Renacimiento más completos del mundo, fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1986. Como destaca el organismo internacional, la ciudad extremeña destaca por su “amplia variedad tipológica y constructiva, que va desde la arquitectura popular hasta las casas-palacio, con su característica sobriedad, y las torres de la nobleza de la época gótica y renacentista”. Asimismo, señala que las batallas entre musulmanes y cristianos en la ciudad “se reflejan en la arquitectura, una mezcla de estilos romano, islámico, gótico norteño y renacentista italiano”, además de las iglesias, ermitas y conventos. 
Además del reconocimiento por parte de la UNESCO, la ‘Ciudad Monumental de Cáceres’ fue declarada por el Consejo de Europa como el Tercer Conjunto Monumental de Europa en 1968 –después de Praga y Tallín.

La historia de una ciudad guerrera

Aljibe del siglo XII bajo el actual Museo de Cáceres. Foto: turismo.caceres.es

Cáceres cuenta con la presencia humana más antigua documentada en Extremadura: así lo demuestran los vestigios pictóricos de manos humanas hallados en algunas cuevas de su entorno, pertenecientes a varias etapas del Paleolítico superior. Pero el primer asentamiento fijo fue el campamento romano de la colonia Norba Caesarina, junto a la importante vía de comunicaciones que más tarde se conocería como Vía de la Plata.
En torno al siglo V los visigodos arrasaron el asentamiento romano y hasta el siglo VIII-IX la ciudad permaneció sin vida. Fueron los musulmanes quienes aprovecharon en enclave como base militar para hacer frente a los reinos cristianos del norte durante los primeros siglos de la Reconquista. En concreto, Abd al-Mumin funda en el año 1147 la actual ciudad de Cáceres. Dada su ubicación fronteriza, entre los siglos XII y XIII Cáceres pasó por manos portuguesas, leonesas y almohades, hasta que el rey Alfonso IX de León la reconquista definitivamente en 1229. 

Presencia de la reina Isabel de Castilla

En plena época de esplendor, entre el XIV y XVI, la ciudad padeció las disputas internas de la nobleza. Un problema que la reina Isabel de Castilla zanjó dictando varias ordenanzas y mandando desmochar las torres y elementos defensivos de los palacios y las casas de Cáceres. A partir del siglo XVIII se produce un fuerte crecimiento demográfico, gracias a la llegada de pobladores de otros territorios que dio lugar a la formación de una burguesía local, que se acentúa en los siglos siguientes con el descubrimiento de yacimientos de fosfato y la llegada del ferrocarril. 

Cáceres es hoy día con una ciudad moderna, universitaria y llena de actividades culturales. Entre ellas, la reciente apertura del Museo de Arte Contemporáneo Helga de Alvear, donde se muestra una de las colecciones privadas de arte moderno más importantes de Europa; la Feria de Arte Iberoamericano Foro Sur; o el Festival WOMAD. 

Las joyas de Cáceres

Plaza Mayor de Cáceres, punto de encuentro de sus habitantes. Foto: turismo.caceres.es

Sin duda, el epicentro de la vida social y cultural de Cáceres, y un punto de encuentro ideal para comenzar la visita por el casco histórico es la Plaza Mayor. Un espacio que comenzó a ser utilizado tras la Reconquista como mercado de la ciudad, y se urbanizó a partir del siglo XV. Sus emblemáticos soportales, que han acogido durante siglos a comerciantes y artesanos, hoy albergan también multitud de restaurantes y terrazas. 
La plaza, que también ha sido escenario de corridas de toros. Torneos, desfiles militares y procesiones. Acoge uno de los símbolos de la ciudad: la Torre de Bujaco. Construida por los almohades en el siglo XII sobre restos romanos, mide 25 y ha sido testigo de diferentes épocas y estilos, como da prueba su frontal renacentista. Además, es un magnífico mirador desde el que puede disfrutarse de una estupenda panorámica de la ciudad monumental. Pegada al exterior de la muralla, le acompaña en la misma plaza la Torre de los Púlpitos, unida por un arco-puente al Palacio de Mayoralgo, en el interior de la muralla.

El Arco de la Estrella separa la ciudad vieja de la Plaza Mayor. Foto: turismo.caceres.es

También en la Plaza Mayor se encuentra otro de los emblemas de Cáceres: el Arco de la Estrella. Puerta principal de entrada a la ciudad monumental. Construida en el siglo XVIII y de estilo barroco, une la Plaza Mayor y la Plaza de Santa María. Fue el centro político y religioso de la ciudad. En esta última plaza estuvo ubicado el foro romano y, posteriormente, la iglesia de Santa María -que tiene rango de concatedral y un estilo entre el románico y el gótico- y el palacio episcopal.

La concatedral de Santa María de Cáceres. Foto: turismo.caceres.es

En ese espacio también se encuentran algunas muestras de las casas palaciegas góticas y renacentistas de Cáceres: el Palacio de Carvajal, el Palacio de Ovando, el Palacio de Mayoralgo, el Palacio de los Toledo-Moctezuma y el Palacio de los Golfines de Abajo, repleto de tesoros como tapices, documentos históricos y decoración de los últimos siglos.

La Plaza de San Jorge. Foto: turismo.caceres.es

A las dos plazas anteriores se suman la de San Jorge y la de San Mateo. La primera conforma uno de los lugares más bonitos y acogedores de Cáceres, y otra de las postales típicas de la ciudad. En ella destaca la escalinata que da acceso a la iglesia de San Francisco Javier –de estilo barroco- y al colegio de la Compañía de Jesús, así como al jardín de Cristina de Ulloa. En las escaleras, dentro de una hornacina, se encuentra la imagen de San Jorge. Patrón de la ciudad. Por su parte, en la Plaza de San Mateo se encuentra la iglesia del mismo nombre, uno de los templos más antiguos de Cáceres. Así como el convento gótico de San Pablo; y el Palacio de las Cigüeñas (como se conoce popularmente al Palacio de los Cáceres-Ovando), construido a finales del siglo XV y en el que destaca su enorme torre defensiva.

Palacio de las Cigüeñas, con la única torre defensiva que no mandó desmochar la Isabel la Católica. Foto: turismo.caceres.es

De hecho, por orden de Isabel la Católica, todas las torres fueron desmochadas menos la Torre de las Cigüeñas, para reprimir la desobediencia de sus dueños, que apoyaron a su rival al trono, Juana de Trastámara. Otras de las torres defensivas que alberga Cáceres son la Torre Adosada, la Torre del Aire, la Torre Albarrana, la Torre del Aver o la Torre Cotaja, entre las más de veinte que siguen en pie, envueltas en una historia de venganza y traición. 
A los palacios, plazas y edificios religiosos de la ciudad se suma el Museo de Cáceres, ubicado en la Casa de las Veletas, edificación del siglo XVI construida sobre un aljibe del siglo XII y la Casa de los Caballos –el único resto del castillo árabe de Cáceres. 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *